
Los mandalas son diagramas o representaciones esquemáticas y simbólicas del macrocosmos y el microcosmos, utilizados en el budismo y el hinduismo. Estructuralmente, el espacio sagrado (el centro del universo y soporte de concentración), es generalmente representado como un círculo inscrito dentro de una forma cuadrangular. En la práctica, los yantra hindúes son lineales, mientras que los mándalas budistas son bastante figurativos. A partir de los ejes cardinales se suelen sectorizar las partes o regiones internas del círculo-mandala.
Desde el punto de vista espiritual es un centro energético de equilibrio y purificación que ayuda a transformar el entorno y la mente.
Mandalas
Yoga Facial: la terapia que se viene

El ejercicio de pararse frente a un espejo y hacer muecas conjuga técnicas milenarias de Oriente y promete desbancar al bótox y la cirugía plástica. Según los especialistas en terapias alternativas, los ejercicios sirven para reducir los efectos del envejecimiento, llevan unos pocos minutos y el resultado puede ser un rostro saludable y sin arrugas, todo un happy face –rostro feliz– como lo llaman los norteamericanos. El yoga es una disciplina de origen hindú y, junto a la acupuntura, se convirtió en una de las terapias alternativas más populares. Sin embargo, no deja de actualizarse y a sus tradicionales posiciones corporales ahora se suma la gimnasia facial, una técnica construida a base de gestualidad y distintos tipos de masajes en músculos específicos. Combina técnicas de respiración, meditación y posturas que ayudan a reafirmar los rasgos y atenúan la aparición de arrugas y líneas de expresión. Además, contribuye a mejorar la regeneración celular y el flujo sanguíneo al oxigenar los tejidos y aumentar el volumen de los músculos, así como su capacidad de almacenamiento de sustancias nutritivas. “Es importante destacar que en este tipo de yoga no se reactivan únicamente los músculos de la cara, sino también los craneales y los del cuello”, explica Elia Villaseñor, instructora de yoga en Yoga Espacio de la Ciudad de México y agrega: “También se combaten los dolores de cabeza, cuello y mandíbula”.
ARGENTINA A LA ESPERA. Sofía Karpenco es profesora de yoga desde hace 15 años y explica que “en Argentina todavía no son muchos los que utilizan esta técnica” y agrega: “Espero que este nuevo estilo no desvirtúe la tradición del yoga”. Sebastián Cuenca, instructor de yoga y técnico en dietética y nutrición Natural, da clases en un gimnasio de Rosario donde se realizan los ejercicios faciales. “Los músculos no terminan en el cuello”, aclara Sebastián y destaca la importancia de ejercitarlos para que no se terminen atrofiando.
El Instituto Mexicano del Yoga recomienda realizar el yoga facial antes de acostarse o al levantarse por la mañana, porque son los momentos en los que el cuerpo está más relajado.
En los Estados Unidos, ya existen numerosos gimnasios especializados en esta disciplina que pone en marcha 120 músculos.
Furor en la India por la gurú que abraza

Millones de personas llegan a la India, desde todas partes del mundo, y vuelven a partir sin haber comprado recuerdos ni visitado hoteles lujosos, pero se llevan algo que perdura en sus memorias: un abrazo.
La mujer que ofrece ese suave abrazo es considerada una gurú. Su ternura y su mensaje sencillo ha impulsado a vastas multitudes en diferentes partes del mundo. Parte del encanto de Mata Amritanandamayi o Amma, como es conocida a nivel internacional, son enseñanzas que, dice, transcienden toda fe.
"Mi mensaje no es único", dice ella a través de un intérprete. "Existe un solo mensaje capaz de purificar al ser humano, a la naturaleza, a la atmósfera, a la tierra en que vivimos y que vive por sí misma: Ese mensaje es actuar con compasión y amar a todos los seres humanos".
Sin embargo, las multitudes que acuden a ver a Amma no lo hacen por su elocuencia o por su dogma o por sus escritos, sino por su abrazo. Por lo tanto, hacen fila y aguardan en sesiones maratónicas de abrazos que pueden prolongarse durante 20 horas o más.
Los ayudantes de la gurú dicen que ella duerme muy poco, a veces apenas una hora durante la noche, pero ella muestra su disposición a dar el mismo cálido abrazo tanto al primero como al último de sus visitantes.
Aquí, en las márgenes exuberantes del Mar de Arabia, cerca del extremo sur de la India, donde abundan las palmeras y los árboles de cajú, Amma ha construido la capital de los abrazos. Su ashram o centro espiritual, es un laberinto de edificios a los que se llega por lancha o cruzando un puente sobre un río.
Finalmente, los visitantes encuentran un auditorio al aire libre donde un grupo de hombres tocan música y cantan. Hay filas de sillas de plástico repletas de personas que aguardan su turno para subir a una rampa, en la parte derecha del escenario. Cuando finalmente logran llegar, ingresan a un espacio tan repleto de personas que es difícil moverse.
Amma está finalmente a la vista.
Ella luce un sari de blanco inmaculado. Su cabello obscuro está moteado de canas y peinado hacia atrás. Su rostro es redondo, sus rasgos suaves. Su sonrisa es luminosa pero imperfecta. Parece más vieja que sus 55 años.
Ella ofrece abrazos mientras sus ayudantes la acompañan y le formulan numerosas preguntas acerca de su red de hospitales y de orfanatos, construidos a un costo de varios millones de dólares. La gurú gesticula con frecuencia mientras habla.
Cuando llega el momento, el visitante es invitado a arrodillarse ante el trono de Amma, cubierto con una tela dorada. En un instante, ocurre el abrazo.
Amma sujeta la cabeza del visitante con fuerza entre su hombro y su rostro. En idioma malayalam dice algo que resulta ininteligible para quien no conoce la lengua. Algunos de los abrazos son breves, otros pueden prolongarse varios minutos.
Cuando todo ha concluido, Amma ofrece a su visitante un pequeño regalo, quizás un caramelo o de un trozo de fruta, y la fila sigue avanzando.
Según los ayudantes, Amma ha ofrecido sus abrazos más de 25 millones de veces.
Amma recibió el nombre de Sudhamani cuando nació en el seno de una familia relativamente pobre de esta región. Se dice que desde su infancia pasó buena parte del tiempo meditando, cantando y orando.
Sus seguidores narran todo tipo de historias sobre la gurú, incluido el transformar agua en leche y permitir que una cobra venenosa tocara sus labios con su lengua.
Sin importar cuanto hay de mito y cuanto de realidad, lo cierto es que Amma comenzó a atraer seguidores desde su adolescencia. Algunos la ridiculizaron y la acusaron de ser una estafadora, pero la cifra de devotos fue creciendo y muchas personas fueron a visitarla a partir de la década de 1970.
Amma comenzó a ser considerada una gurú, pero, a diferencia de otros maestros espirituales hindúes, ella permitió no sólo ser vista, sino tocada. Según algunos, el abrazo de Amma tiene el poder de encender el poder espiritual de otras personas.
Sin embargo, los críticos persisten. Acusan al movimiento de Amma de ser un culto a la personalidad. Se preguntan dónde ha conseguido tantos millones de dólares para su organización. Inclusive algunos la vinculan con grupos extremistas. Amma y sus seguidores rechazan las acusaciones.
En la actualidad, su fama espiritual ha hecho que crezcan las donaciones para sus esfuerzos de ayuda humanitaria internacional.
Nadie pide a los visitantes de su ashram que entregue dinero, pero muchas personas acaudaladas lo hacen y financian sus numerosas organizaciones de caridad, así como los esfuerzos para ayudar a víctimas de catástrofes naturales, como el tsunami en Asia, en 2004.
Amma tiene un portal de acceso muy elegante. Sus movimientos pueden ser seguidos en Twitter. Inclusive cuenta con un logotipo.
Al concluir sus días excepcionalmente prolongados, Amma sube las escaleras de un simple apartamento situado cerca de su ashram. Duerme sola, pues se ha negado a los numerosos intentos de sus familiares para que se case.
Amma sólo estudió hasta los 10 años y parece rehuir comentarios específicos sobre las enseñanzas hindúes, pero su mensaje es claro: La vida consiste en recibir la menor cantidad posible y dar lo máximo, abrazando el núcleo de una fe.
La Isla de Basura

Hace algunos años, el navegante Charles Moore se encontró en medio del mar con una inmensa cantidad de basura que flotaba sobre aguas abiertas. Eran miles y miles de botellas de plástico, restos de bolsas de polietileno, pedazos de muñequitas, carcachas de viejas computadoras, animales muertos, pequeñísimas cositas innombrables que se disparcen, disgregan y contribuyen a crear la gran Isla de Basura del mundo, tan grande como nuestro país, que flota y crece mansamente en el Pacífico Norte, en aguas que se arremolinan, alimentada por millones de toneladas de desechos que la humanidad no sabe cómo reciclar, como una mancha que lastima al planeta.
En este primer número nos metemos en el tema. Y es algo que está interesando. No todo el mundo sabe que hay un montón de basura ahí, flotando.
Etiquetas: ecología, isla de basura
Quirón en la calle
Hace un poco más de una semana que estamos caminando la ciudad. Dando vueltas y llevando a distintos lugares la revista número uno. Es todo un episodio para nosotros. Quirón nació entre palabras, ideas que se discutieron, formas, esperanzas, imaginación, anhelos. Y ahora es papel.
La hemos llevado por dietéticas, centros de difusión de terapias alternativas, centros culturales, teatros. La recepción no siempre es igual, pero estamos más que conformes. Quirón da sus primeros pasos y eso le da gotas de vida a nuestra alma.
Esperamos que algo de estas gotas le lleguen a cada uno de ustedes.
Visitamos CIPMA
Un equipo de revista Quirón visitó el CIPMA (Centro de Investigación Parapsicológica, Misticismo y Astrología), ubicado en calle 16 n º 1430 entre 61 y 62.
Allí entrevistamos a su directora, Graciela Noemí Martín, quien es Master en Astrología y tiene varios cursos realizados sobre grafología, tarot y terapias florales entre otras disciplinas.
Graciela nos habló sobre varios temas interesantes que se relacionan con las actividades que se realizan en el CIPMA.
¿Qué es la grafología?
“Primero vamos a aclarar que es muy normal que la gente se confunda con grafología, pensando que te enseñan a escribir las letras.
La grafología se basa en el estudio de la personalidad del individuo. De acuerdo a las letras que vas a ver en el escrito, es lo que nos va a indicar como está la persona”.
¿Tiene alguna característica la grafología, alguna rama?
“La grafología tiene dos partes que son fundamentales: texto y firma. El texto muestra lo que el individuo está mostrando hacia la gente, que no es en realidad lo que el individuo es.
La firma muestra el interior. Vos podés mostrar una actitud divina, pero interiormente sos un resentido social”.
¿Cómo es el mecanismo que usa la grafología para estudiar esos casos?
“Con esos datos, nosotros nos basamos mediante un escrito de la persona, como ser una firma donde le analizamos la letra y vemos que características tiene, si tiene problemas de salud, si tiene problemas familiares, de adicciones, etc.”
¿Se relaciona la grafología con la tarea que realizan los peritos cuando, por ejemplo, analizan la carta que dejó alguien que se suicidó? Porque en la televisión se vio en muchas ocasiones que a través de dibujos realizados por niños se pudo establecer que eran víctimas de abusos.
“Justamente, en lo que vemos de grafología, también vemos pericia caligráfica. Esto es porque realmente se ven los estados de ánimo de la persona, entonces ahí se puede determinar realmente si una persona se suicidó o la mataron y si puso una carta como se suicidó.
En esa escritura va a denotar el grado emocional que en ese momento tenía. Se puede determinar si lo escribió él o si fue obligado. Eso es lo que analizan los peritos caligráficos.
En la actualidad muchas empresas piden una carta de presentación manuscrita a los candidatos a ocupar un puesto de trabajo. Un grafólogo mira la letra y dice si esa persona está apta para el empleo. Posteriormente hacen una preselección y si das con el perfil, te llaman.
Cada vez se está usando más, incluso en las facultades de psicología lo quieren poner como materia.
La grafología también sirve para la orientación vocacional en el secundario.
Con respecto al tema de los chiquitos, a través de los dibujos y tests que realizan se puede determinar si tienen algún problema.
El chiquito como no puede escribir se manifiesta a través de formas, dibujos y colores.
Dentro la grafología encontramos la grafoterapia, mediante la cual podemos corregir a través de la escritura determinadas conductas.
La grafología abarca varias cosas: médicas, psicológicas, caligráficas, personalidad, adicciones, etc. Por la letra salta todo y es muy lindo porque podés ayudar a la gente”.
Recorriendo el local nos es fácil darnos cuenta de tu pasión por los duendes, que es otro de los talleres que se pueden cursar en el CIPMA. ¿Que nos podes decir sobre este tema?
“Los duendes, para mí, existen, pero te mentiría si te dijera que alguna vez los vi. Me encantaría.
Hay determinadas cosas que te demuestran que existen y, si partimos de la base de que son elementales de la tierra, que fueron creados por Dios, así como los ángeles, tenemos los duendes.
A veces surge un poco la duda porque cuando uno no ve algo, es como que dudas, pero tampoco vemos a Dios y sin embargo no dudamos”.
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EN REVISTA QUIRON ENCONTRARA LA ENTREVISTA COMPLETA
Etiquetas: cipma, duendes, grafología
